La Fábrica Textil Imbabura fue uno de los ejes y motor para el desarrollo socioeconómico de Atuntaqui y, sin lugar a dudas, fue un fundamento y argumento decisivo para aprobarse su  cantonización.
Varios de quienes lucharon con ahínco por la cantonización, fueron directivos, empleados y obreros de la fábrica.
Existieron algunas razones para que los atuntaqueños, ya a inicios del siglo pasado, opten decididamente por independizarse de la tutela de Ibarra:

– Por esos años la capital de los imbabureños parecía estar muy lejos de Atuntaqui, no todos los habitantes del pueblo conocían la ciudad de Ibarra, las personas se trasladaban a pie, con mulas o caballos.

Atuntaqueños en una minga haciendo un alto en sus actividades para almorzar.

– Las ayudas económicas del Estado para el pueblo de Atuntaqui fueron siempre muy limitadas, la mayoría de dinero se quedaba en Ibarra.

– La razón más influyente y decisiva para tomar el camino de cantonización fue la característica de los hombres y mujeres sin par de Atuntaqui.
Estas personas tenían un en la región: trabajadores, muy valientes, orgullosos, extraordinariamente creativos, con espíritu de autonomía y grandes deseos de progreso, cualidades hasta hoy en día mantenidas.

Comité Central Pro- Cantonización de Atuntaqui. De izquierda a derecha, sentados: Enrique Andrade, Juan Manuel Maya, Cesar Frixone, Julio Miguel Aguinaga, Amadeo Andrade, Zoilo Soasti; de pie:….., Antonio Tábara, Leonidas Montalvo, Julio Armas, Leonardo Rocha, Miguel Ángel Andrade.

Se desarrolló la primera sesión del cabildo, un 2 de marzo de 1938, en esta sesión inaugural se nombró, por voto nominal, a Julio Miguel Aguinaga como presidente del municipio; la vicepresidencia recayó en el ingeniero César Frixone y la secretaría en el señor Daniel  Calderón.

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