El General Eloy Alfaro, en su segundo período presidencial (1906- 1912) inició la construcción de la línea férrea que uniría la costa y la sierra para con esta obra de ingeniería monumental tratar de integrar a los pueblos ecuatorianos y proyectarlos hacia un futuro de desarrollo económico, social y cultural.

Lamentablemente el “Viejo Luchador” no pudo concluir su sueño, fue derrocado por el ejército y un grupo de fanáticos, azuzados por sus enemigos políticos, lo mataron e incineraron el 28 de enero de 1912.

Años más tarde, cuando se desempeñaba como Presidente de la República el doctor Isidro Ayora, el ferrocarril se acercó a la fábrica y se realizó un acto solemne en los patios de la entrada de la fábrica.

 

Una de las locomotoras del tren Ecuatoriano cruzando la calle General Enríquez en Andrade Marín

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